La Alimentación Natural de los Perros

La alimentación de los perros como la de los humanos condiciona su salud.
El perro pertenece al grupo de los carnívoros y en estado salvaje se alimenta de carne. Los esqueletos de perros salvajes o semisalvajes demuestran que estaban en un estado de salud excelente.
Por lo tanto, el perro es ante todo un consimidor de carne, estando toda su anatomía adaptada para un régimen cárnico, con dientes hechos para desgarrar y aplastar, mandíbulas y músculos potentes, un estómago pequeño y muy musculoso, un intestino corto (con la finalidad de evitar la putrefacción de los alimentos cárnicos) y, sobre todo, los jugos gástricos, tremendamente potentes, específicos de los carnívoros, que pueden disolver hasta las roturas de hueso. Desde el punto de vista de la salud, los jugos gástricos y la saliva del perro son áltamente antisépticos; es por ello que el perro puede ingerir sin peligro la carne "pasada" y también la que proviene de animales enfermos, que podría matar a un ser humano en un día. Sin embargo se ha de evitar la carne con un color sospechoso (procendente por ejemplo de un estado inflamatorio); por lo demás, el mismo perro suele rechazar ese tipo de carne.






